Barco de la muerte: FUNAM presentó una denuncia penal contra el Canciller A. Rodríguez Giavarini

Córdoba, enero 9 de 2001.- La Fundación para la defensa del ambiente (FUNAM) presentó ayer una denuncia penal contra el Ministro de Relaciones Exteriores de la Nación, A. Rodriguez Giavarini, y contra la Ministro de Acción Social y Medio Ambiente, Graciela Fernández Meijide, en la Fiscalía Federal nº 1 de Córdoba. FUNAM consideró que ambos funcionarios “actuaron con sospechosa lentitud y debilidad ante el pasaje del peligroso barco inglés Pacific Swan, y no cumplieron ni hicieron cumplir el Artículo 41 de la Constitución Nacional que prohíbe el ingreso de residuos radiactivos al territorio nacional”. El Biólogo Raúl Montenegro, presidente de FUNAM, indicó que conforme a la Convención sobre la Ley del Mar “un estado como la Argentina debe permitir el pasaje llamado inocente de un barco en tanto no sea perjudicial para la paz, el buen orden o su seguridad. Como el Pacific Swan lleva 80 toneladas declaradas de residuos radiactivos, y el Artículo 41 de la Constitución Nacional prohíbe su ingreso al territorio de la Nación, el Canciller o la Ministro –en esencia el propio gobierno- debió declarar no inocente su paso, y prohibir que ingrese a la zona económica exclusiva de Argentina. Lamentablemente no lo hicieron, y abrieron las aguas del país a más de 50 envíos iguales o mayores que este”. Montenegro agregó que todo funcionario “que no cumple ni hace cumplir las leyes, en este caso la Constitución, estaría violando el Artículo 248 del Código Penal. Por eso le pedimos a la Fiscalía que investigue el accionar de ambos funcionarios”.

Peligrosidad de la carga, y del Cabo de Hornos.

El Biólogo Raúl Montenegro indicó que este “es el sexto embarque de residuos radiactivos de alta actividad entre Europa y Japón, y el segundo en pasar por el Cabo de Hornos. El barco Pacific Swan lleva 8 cascos donde se alojan 192 contenedores metálicos. Cada contenedor tiene en su interior residuos radiactivos vitrificados. Sumados, su radiactividad equivale, aproximadamente, a la que eliminó Chernobyl desde 1986. Son 96 millones de Curies que atravesarán uno de los sitios más peligrosos del mundo para la navegación: el Cabo de Hornos. Solo en el siglo XIX se hundieron allí unos 54 buques, entre ellos el ‘O’Higgins’ con 506 personas a bordo y el San Telmo, busque español que su fue a pique con 662 personas”. Montenegro indicó que los estudios del Dr. Edwyn Lyman, de la Universidad de Princeton “alertaron sobre la vulnerabilidad del acero de los contenedores a la corrosión” y que en caso de accidente con hundimiento de contenedores “su recuperación sería muy difícil”. Montenegro agregó que un accidente en el sur del país “tendría repercusiones impredecibles a nivel ambiental y económico. Los funcionarios que permitieron el pasaje del Pacific Swan no pueden ignorar que sus residuos son altamente radiactivos durante 1.000 a 2.000 siglos, y que en caso de hundimiento profundo nadie puede garantizar cuándo se liberarán los peligrosos radioisótopos vitrificados. El Canciller A. Rodriguez Giavarini y la Ministro Graciela Fernández Meijide han abierto los mares del sur a más de 50 embarques, y a una desconocida probabilidad de accidentes. Los argentinos deben saber que ni Japón ni Francia se hacen responsables por los daños que pudiera ocasionar un accidente”.

Riesgo de Contaminación, pero también de actos terroristas.

El Biólogo Raúl Montenegro sostuvo que los pasajes del Pacific Swan y sus naves hermanas “son doblemente peligrosos. No solamente pueden sufrir accidentes que sobrepasen la capacidad de resistencia del barco y los contenedores. También podrían producirse actos terroristas. La débil posición Argentina no solo ha abierto el cabo de Hornos al pasaje de más barcos con residuos altamente radiactivos, sinó también a los que transportan Plutonio 239 y combustible MOX, una mezcla de uranio y plutonio. Es insensato que esta omisión del gobierno nacional nos someta a 50 embarques cada vez más peligrosos. Si no cambia su titubeante y débil política frente al pasaje de los barcos de la muerte, quedaremos definitivamente incorporados a una ruta blanco de los terroristas y de la furia del mar”.

Otros países sí lo prohibieron.

FUNAM indicó que Nueva Zelandia “ya prohibió el paso del barco Pacific Swan por su zona de exclusión económica”. El 22 de diciembre del año pasado su Ministro del Exterior, Phil Goff, declaró oficialmente que la carga “no debe pasar por aguas de Nueva Zelandia”. Informó además que su país “ha reiterado constantemente a Gran Bretaña, Francia y Japón que las cargas no era bienvenidas”. Este no será, seguramente, el único obstáculo que deba enfrentar el barco. En 1997, por ejemplo, el gobierno de Malasia prohibió el pasaje del Pacific Teal en su zona de exclusividad económica que se extiende hasta los 320 kilómetros de la costa. El Biólogo Raúl Montenegro indicó que “estos y otros países del Pacífico han demostrado más madurez y energía que los funcionarios nacionales. Con nuestra presentación penal no solo pretendemos que el gobierno cumpla y haga cumplir el Artículo 41 de la Constitución Nacional. También pretendemos que declare ‘no inocente’ el pasaje del barco Pacific Swan y de toda otra nave cargada con residuos altamente radiactivos, Plutonio 239 y combustibles MOX, y prohíban su ingreso a nuestra zona económica exclusiva”.

Fuentes: FUNAM (Córdoba); enero de 2001.