Córdoba y Buenos Aires, Diciembre 4 de 2000.- La Fundación para la defensa del ambiente (FUNAM) denunció que parte de la recientemente creada Reserva de la Biosfera “Riacho Teuquito” está siendo sometida a desmonte y destrucción. El área que más estaría sufriendo este saqueo es el predio de la Subsecretaría de Recursos Naturales, con más de 14.950 hectáreas de superficie. El Biólogo Raúl Montenegro, Presidente de FUNAM y Profesor Titular de Biología Evolutiva en la Universidad Nacional de Córdoba, indicó que la reciente Ley 1.335 “es ciertamente positiva” pero que “pese a sus grandilocuentes números sólo se destinaron a área núcleo de la Reserva Riacho Teuquito unas 10.000 hectáreas de superficie, de las cuales casi la mitad ya estaban bajo protección efectiva de Parques Nacionales desde 1967. En realidad el gobierno solo incorporó como zona intangible unas 5.500 hectáreas propiedad de la Subsecretaría de Recursos Naturales y Ecología. Esto contrasta con las 40.000 hectáreas vendidas a la empresa LIAG por un precio irrisorio”.
Montenegro sostuvo que la Ley, en su Artículo 13 “habla de un área dedicada a Reserva de la Biosfera rural de 1.000.000 de hectáreas sin definir su estado y finalidad” y que “en una parte muy reducida de esa superficie, menos del 10%, se localizaría la Reserva Piloto de Riacho Teuquito”. Indicó que le llamaban la atención “las definiciones en general poco precisas del Artículo 13” y la “escasa superficie dedicada a protección estricta y efectiva, esto es, 10.000 hectáreas, de las cuales una mitad ya estaban bajo jurisdicción de Parques Nacionales. En realidad hay más nombre e intenciones que superficie bajo protección real. Esperemos que esto cambie”. El presidente de FUNAM señaló que “urge crear el Consejo de Gestión y el órgano consultivo con participación de ONGs y organizaciones indígenas. La verdadera definición de nuevas áreas de protección dentro de la grandilocuente cifra de 1 millón de hectáreas para Riacho Teuquito debería ser elaborada por ambos organismos, no solamente por el Consejo de Gestión”. Remarcó por otra parte que la protección de una faja de 250 metros de bosque ribereño a cada lado de los ríos “es insuficiente” y que las zonas de protección “deben definirse en base a la continuidad de ambientes, y no a cifras arbitrarias y de escaso significado ecológico”.
FUNAM indicó que “felicitaba al gobierno de la provincia por la iniciativa de crear Reservas de la Biosfera”, pero lo convocaba “a hacer más participativa y técnica la definición de las superficies bajo protección. De lo contrario seguiremos teniendo empresas como LIAG trabajando dentro del área de reserva como si fuesen modelos sustentables de desarrollo, algo verdaderamente absurdo”.
Fuentes: FUNAM (Córdoba), diciembre de 2000.