Grave: Entrarían más residuos radiactivos al país

Una investigación conducida por FUNAM confirmó que la empresa multinacional “Pangea”, tras 5 años de estudios, definió cuatro países con “aptitudes” para construir un basurero mundial de residuos radiactivos. “La Argentina es el segundo en esa lista después de Australia” indicó el Dr. Raúl Montenegro, Presidente de FUNAM. Montenegro también denunció que la CNEA “promueve el ingreso de combustible nuclear agotado del Brasil para que sea utilizado en nuestras centrales nucleares”. Es el proyecto “Ciclo Tandem” . “Esto también viola el artículo 41 de la Constitución Nacional y nos somete a riesgos inaceptables”, agregó.

“Si el contrato de INVAP con Australia se cumple, y el combustible nuclear agotado de ese país ingresa a la Argentina no sólo se violará la Constitución. También abriremos nuestras puertas a residuos radiactivos de todo el mundo hábilmente disfrazados de combustible agotado”, denunció Montenegro. “Esto es de una gravedad inusitada”, expresó.

Córdoba y Buenos Aires (Argentina), Sydney y Melbourne (Australia), Octubre 23 de 2000.- La Fundación para la defensa del ambiente (FUNAM) difundió los resultados de una investigación que realizó durante varios meses. El Dr. Raúl Montenegro, presidente de FUNAM y Profesor Titular de Biología Evolutiva en la Universidad Nacional de Córdoba, denunció que la empresa multinacional Pangea “después de estudiar numerosos países durante 5 años concluyó que cuatro de ellos eran aptos para construir un depósito internacional de residuos altamente radiactivos. Los dos primeros en esa lista son Australia y la Argentina”. También informó que la CNEA “promueve la importación del combustible nuclear agotado de las centrales nucleares brasileñas”.

Argentina, segunda en la lista de los países aptos para el basurero nuclear del mundo.

FUNAM indicó que Pangea, el poderoso emprendimiento multinacional, “estuvo investigando en Argentina su potencialidad para alojar un basurero nuclear internacional”. Agregó que el nº 31 de la publicación australiana UIC Newsletter, de Enero-Febrero de 1999, confirmó que tanto Australia como Argentina “tienen las apropiadas condiciones geológicas, económicas y de credenciales democráticas para este repositorio profundo”. Más recientemente, en marzo de 2000, Pangea señaló el sur de nuestro país como sitio candidato. Charles McCombie, alto directivo de Pangea, expresó a la revista Southern Cross Magazine, de Londres, que “Australia no es el único lugar en que tenemos interés (…) también está el sur de la Argentina” (Revista Southern Cross Magazine, nº 594, Marzo de 2000). FUNAM indicó que Pangea “es una compañía con sede en Estados Unidos liderada por Golder Associates de Canada”, y que sus principales inversores “son British Nuclear Fuel (BNFL) de Gran Bretaña, la Agencia Suiza de Residuos Radiactivos (NAGRA) y Enterra Holding Ltd de Canada. El diario The Observer, de Londres, informó en 1999 que BNFL ya habría invertido en el proyecto unos 6,6 millones de dólares. Las oficinas de Pangea Resources (America) están en Redmont, Washington, USA”.

Montenegro indicó que si bien Pangea “se concentró primero en Australia, allí el proyecto tiene mucha oposición”. “Lo grave”, indicó, “es que Argentina está segunda en la lista. Lo mejor que le puede pasar al proyecto Pangea es que el contrato de INVAP se materialice, y Argentina habilite el ingreso de combustible agotado desde Australia pese a la prohibición Constitucional. Cabría investigar si los profesionales de Pangea estuvieron en contacto con los autores del proyectado repositorio de Gastre en la Patagonia, y si hubo incluso alguna conversación preliminar. Esto debe conocerse”.

CNEA también promueve el ingreso de combustible nuclear agotado del Brasil.

FUNAM descubrió que la CNEA promueve además la importación de combustible nuclear agotado, altamente radiactivo, desde Brasil. El Dr. Raúl Montenegro indicó que este proyecto, “denominado ‘ciclo Tándem’ fomenta un acuerdo entre Brasil y la Argentina para que el combustible nuclear agotado de ese país, cuyos reactores son de uranio enriquecido moderados por agua ligera, entren a la Argentina y sean utilizados en los reactores locales, de uranio natural moderados con agua pesada. Basta revisar los trabajos publicados en Argentina por Clara Belaunzarán, Osvaldo Cristallini y Domingo Quilici, todos de CNEA, para confirmar lo dicho. Uno de estos trabajos apareció en 1995 en el nº 28, volúmen 5 de la revista ‘Ciencia hoy’, sostuvo.

“Ahora entendemos mejor la conexión INVAP”, recalcó Montenegro. “El contrato firmado con Australia permite la venta de un reactor pero proporciona también una excelente excusa para justificar lo injustificable, esto es, el ingreso de combustible agotado desde Australia. Si el contrato prospera, el Artículo 41 de la Constitución sería violado con la bendición del Estado o la Justicia, y quedarían las puertas abiertas para que también ingresen residuos radiactivos procedentes del Brasil. Pero lo que es peor aún, viabilizaría el ingreso de residuos radiactivos de todo el mundo disfrazados, por Pangea, de combustible nuclear agotado”.

Confirman que el ingreso de combustible agotado de Australia viola la Constitución.

Montenegro recalcó que el contrato de INVAP con ANSTO “es ilegal porque viola el Artículo 41 de la Constitución. Lo que quiere traerse de Australia no es materia prima sinó residuo radiactivo. El Art. 3 de la Ley Nacional 25018 lo confirma: si el material radiactivo no va a ser utilizado en forma inmediata posterior por el reactor que lo produjo (en este caso el reactor Australiano, o eventualmente los reactores de Brasil), dicho material es residuo radiactivo”. Agregó que INVAP y CNEA “no pueden seguir mintiendo. Si efectivamente ingresara combustible agotado desde Australia sería de uranio-silicio, y este tipo de combustible no se reprocesa comercialmente por ahora. Argentina se limitaría a transformarlo de residuo radiactivo altamente concentrado en otro menos concentrado y vitrificado que bajo esas condiciones sí puede reingresar a Australia. Este vitrificado, llamado por sus siglas LLIL (Long Lived Intermediate Level) es basura que no va a ser utilizada en Australia. En consecuencia el contrato de INVAP y ANSTO viola la Constitución Nacional, y los directivos de INVAP y CNEA intentan, sin ningún basamento legal, hacernos creer que la basura que ingresa no es basura”.

Fuentes: FUNAM (Córdoba); Argentina, octubre de 2000.